Excomandos de Taura exigen a la Asamblea restituir derechos constitucionales de 2008
El general Frank Vargas Pazzos y Lucio Gutiérrez solicitaron en Quito el cumplimiento del mandato que asegura seguridad social y pensiones para los 60 militares involucrados.
La Asamblea Nacional recibió este 18 de enero una visita inusual en el Palacio Legislativo. El general (sp) Frank Vargas Pazzos, quien cumple casi 90 años, llegó acompañado por una pequeña delegación de excomandos de Taura para exigir a los legisladores que apoyen un exhorto dirigido al Ministerio de Defensa y otros estamentos castrenses. La solicitud busca cumplir el mandato de la Asamblea Constituyente de 2008, el cual restituyó todos los derechos a los 60 militares involucrados en el evento conocido como el 'Taurazo'.
El incidente histórico se remonta al 16 de enero de 1987, cuando miembros del escuadrón de protección de la Base Aérea de Taura secuestraron al entonces presidente León Febres-Cordero. La acción buscaba la liberación de Vargas Pazzos, quien estaba detenido en ese momento. Según el asambleísta Lucio Gutiérrez, de Sociedad Patriótica, el incumplimiento de este mandato ha dejado a los exmilitares y sus familias sin acceso a la seguridad social, a la salud militar y a las pensiones jubilares. El proceso ha sido largo; seis de los involucrados ya han fallecido.
La moción fue incluida como punto de orden del día en la sesión del 18 de enero, aunque al cierre de esta nota aún no se había tratado el tema. Si la Asamblea aprueba el exhorto, este será enviado para que se ejecuten las acciones reparatorias correspondientes. Vargas Pazzos también aprovechó la presencia para referirse a la violencia actual en el país, enviando un mensaje sobre la necesidad de unir fuerzas políticas y sociales.
Aunque afirmó no estar para dar consejos al gobierno del presidente Daniel Noboa, el excomandante destacó el trabajo de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional en el restablecimiento del orden. Sin embargo, señaló que estos esfuerzos no tendrán éxito si no se corrige la desigualdad social paralelamente.