Pachakutik expulsa a Pedro Ramón Mendoza y suspende a Sonia Robles por denuncias internas
El Tribunal Nacional de Ética sanciona a los coordinadores de Guayas y Manabí tras acusaciones de irregularidades en la gestión electoral y política.
El movimiento indígena Pachakutik cerró una etapa conflictiva en sus estructuras provinciales con la expulsión del coordinador de Guayas, Pedro Ramón Mendoza, y la suspensión de un año de Sonia Robles en Manabí. Las resoluciones del Tribunal Nacional de Ética y Disciplina se dieron a conocer el 24 de agosto y el 3 de septiembre respectivamente, tras investigar denuncias sobre presuntas irregularidades en las gestiones de ambos dirigentes.
Mendoza fue expulsado de las filas del movimiento tras ser acusado por Omar Cevallos, Cléver Gustavo Borja, William Domínguez, María Gracia Berrezueta y Jiner Flavio Borja. Los denunciantes le imputaron exigir pagos para posesionar a las directivas cantonales, no presentar los justificativos del gasto electoral en las seccionales y gestionar supuestos cargos en el Consejo Nacional Electoral (CNE). Por su parte, Robles fue sancionada por una queja de Jacinto Quiroz, Ramón López y Vicente Centeno, quienes presentaron fotografías como prueba de presuntas transferencias económicas a cambio de favores.
Ambos coordinadores impugnaron las decisiones del tribunal, calificándolas de temerarias y sin fundamento legal. Mendoza solicitó una ampliación de los fundamentos de su expulsión, argumentando la falta de pruebas y la incompetencia del organismo, mientras que Robles mantuvo que sigue en funciones hasta que se resuelva su recurso. Marcelo Tipán, presidente del Tribunal Electoral Nacional, atribuyó el conflicto a las disputas internas por la designación de cargos cantonales y al interés de personas externas al movimiento por adherirse a la organización.
Frente a la vacante en Guayas, el Tribunal Electoral Nacional convocó elecciones para elegir al nuevo Comité Ejecutivo Provincial el 2 de octubre. Esta medida busca reestructurar la dirigencia provincial tras la depuración iniciada en 2019 y las pausas electorales internas durante la pandemia, con el objetivo de ampliar la base militante del movimiento a 1,5 millones de personas antes de diciembre.