Siete Cascadas de Naranjal atrae a familias guayaquileñas por su cercanía y naturaleza
El Bosque Protector Cerro de Hayas, administrado por la cooperativa 23 de Noviembre, ofrece un recorrido de una hora y media desde Guayaquil para disfrutar de ríos y cascadas.
El jueves 17 de octubre de 2018, familias guayaquileñas emprendieron el camino hacia las Siete Cascadas en Naranjal, ubicadas dentro del Bosque Protector Cerro de Hayas. Este atractivo turístico se encuentra a solo una hora y media de Guayaquil y forma parte de la cooperativa 23 de Noviembre, situada en el kilómetro 4 de la vía Naranjal-Machala.
El sendero, que atraviesa más de 600 hectáreas de bosque nativo, requiere caminar por caminos rocosos y cruzar riachuelos alimentados por el río Minas. Los visitantes observan una diversidad de flora, incluyendo matapalos, robles y guayacanes, así como fauna como mariposas azules y aves diversas en un entorno libre de la contaminación urbana.
La cooperativa 23 de Noviembre ha desarrollado infraestructura básica para facilitar el acceso, como escaleras en los primeros puntos y cuerdas estratégicamente colocadas sobre grandes rocas. Guías locales y operadoras turísticas acompañan a los visitantes, quienes deben llevar calzado cómodo y ropa de cambio para bañarse en las piscinas naturales de las cascadas.
El lugar atrae principalmente a turistas de Guayaquil y Cuenca por su cercanía geográfica. Los lugareños señalan que el nombre del cerro podría derivar del 'Lamento del Inca', debido a la existencia de un antiguo cementerio indígena en la cúspide, aunque también circulan leyendas sobre yacimientos de oro en la cordillera Molleturo.